Category Archives: Castrocalbón

Los lavaderos públicos

.
Parece que fue hace una eternidad y en realidad no han pasado  tantos años desde aquella época, en que las viviendas no contaban con agua corriente y mucho menos con electrodomésticos como la lavadora.


Las mujeres de la casa eran las encargadas de hacer la colada. Con el balde lleno de ropa sucia y su jabón de sosa, acudían al lavadero público de su pueblo.
Los lavaderos solían estar a las afueras del pueblo y cerca de arboledas o praderas, donde se echaba la ropa a secar en el suelo y en cuerdas atadas de un árbol a otro.


El lavadero público es el lugar de trabajo de muchas mujeres y el punto de encuentro donde se intercambian impresiones e información.
Esta actividad, que hace años era una obligación; hoy en día,se podría considerar como parte de la historia reciente.

Muchos pueblos y ciudades conservan aún, estas construcciones públicas; aunque muy pocas personas son las que siguen haciendo uso de ellas.

Hablando claro

.

Anoche fuimos de zambra, bebimos un montón de pirriaki y me enrosqué tarde y como un piojo.
Hoy mi madre tuvo que chancrillar un buen cacho  la piltra para despertarme. Me levanté engramio y con dolor de cadriles .
Limpié las lagañas, me estiré y me senté en el escaño a beber una miaja de leche y comer unos coscarones.
No había acabado cuando llegó mi pa. Nos tocaba la belía y como él tenía que arrodar unos tochos, me traía la hijada pa que fuese yo.
Las llevamos a pacer a todas menos a la ratina de Pepe, que se había entelao el día antes. De camino a Valleyo vimos un nial  y arramplamos con los pardales en carnetas. Para cogerlos, tuve que escarrincar a la curipita de un humero y me esmornié todo el carcañal.

A mediatarde aparecieron unas nubes por la sierra de Carpurias que aberruntaban truena. Al estar con animales podía caer una chispa, así que arrejuntamos  las vacas y trotamos ligeros  pal pueblo.
Al llegar a casa, como no se había puesto el sol, mi madre me dijo que fuera luego anta el ti quiko. Quería que le arreglara las abrigancias para poder colgar el pote y hacer un zalampierno para celebrar el cumpleaños de la rapaza.

En este momento oigo una voz:

Císimo, despierta y mira la foto de este  smartphone  que me acaba de reenviar un contacto por WhatsApp. Un bloggero acaba de editar un post en su página web donde dice que es el ideal para twitter y jugar al Farmville en el facebook. Tiene GPS y una memoria Ram impresionante. Me lo voy a pedir vía email y a pagarlo con mi cuenta pay pay.

1 de Mayo. Día internacional de los trabajadores

.

Hoy quiero homenajear a un colectivo de personas, en su mayoría mujeres, que con trabajo, esfuerzo y sacrificio, lograron sacar adelante a sus familias, en una época difícil. ¡¡¡va por ellas……. ” LAS ENTRESACADORAS” !!!

La mayoría del azucar que consumimos diariamente, se obtiene de la remolacha, mediante un complejo proceso llevado a cabo en las fábricas azucareras.
La remolacha es un cultivo de regadío.Los actuales agricultores la siembran en grandes extensiones de terreno que suelen estar cerca de las fábricas molturadoras. Tienen maquinaria moderna, sulfatan para eliminar las malas hierbas y utilizan métodos como la siembra a precisión; encaminados a reducir gastos, ahorrar trabajo y aumentar la producción.
El páramo leonés es una de las zonas más importantes de España en lo referente a la siembra de remolacha azucarera.

Hace tres décadas, el sistema de cultivo no tenía nada que ver con el actual. No había siembra a precisión; no existían los sulfatos contra la hierba; nadie tenía máquinas recolectoras…. el grueso del trabajo recaía sobre el factor humano.
Se necesitaba mucha mano de obra.

 Foto de Nestor Santos.Sacando remolacha en Carrizo de la Ribera

Nacieron las “cuadrillas”; generalmente cinco obreros que se desplazaban en coche desde otras localidades. El trabajo del “entresaque” era duro, pero se ganaba dinero en una época económicamente mala.
¡¡¡Diez horas bajo el sol de junio, en el Páramo leonés, entresacando remolacha y quitando hierbas!!!….. un trabajo para olvidar.
Los contratos eran verbales entre el representante de la cuadrilla y el “amo”.Se cobraba por horas, más un plus para el dueño del coche.

En este sector y durante todos los años que duró el “entresaque”, solo se conoció un intermediario entre “entresacadores” y “amos”.
Una mujer llamada Honorina y conocida con el sobrenombre de ”La Coronela”, dio trabajo a muchas personas de la comarca de La Bañeza. Ella contrataba con los dueños de las fincas y ponía el transporte; a cambio se quedaba con una comisión por hora.

La Coronela llegó a tener a su cargo cerca de un centenar de obreros a los que desplazaba por los pueblos en un autobús y varios taxis.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies