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El anciano y la prostituta

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Va paseando un anciano por la calle principal de la ciudad. Cuando pasa por delante de un club de alterne, una prostituta le invita a pasar.
-Lo siento señora, pero es que ya no puedo.
-Ánimo Señor. Pase al local que nosotras le ayudamos a que todo salga bien.
-Que no, que no. Muchas gracias pero es que no puedo.
Sea Ud valiente-insiste la prostituta-por lo menos inténtelo.
Tanto insistir,tanto insistir,  que al final el anciano acepto y pasó al reservado con la chica. Su actuación fue de sobresaliente. Tres veces le hizo el amor  y además la hizo gozar como nadie lo había hecho.
La profesional, aún jadeando, se dirigió al anciano y le dijo:
-“Ha estado Ud. como un auténtico jabato, y decía que no podía.

-No me has entendido hija. Si yo hacer el amor si que puedo. Lo que no puedo, con  la pensión que tengo, es PAGAR EL SERVICIO.

El esperma del abuelo

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El doctor le pide una muestra de esperma a un anciano de 85 años como parte de  un chequeo rutinario.

Le da un frasco y le dice: “Lléveselo  a casa y tráigamelo mañana con la muestra de esperma”.

Al día siguiente, el anciano vuelve a la consulta y le entrega el frasco vacío y tan limpio como el doctor se lo había entregado.

dolor-ancianos_incrEstrecho– El médico le pregunta que había pasado; a lo que el hombre contesta

-Sr. doctor, lo intenté con la mano derecha y nada. Cambié a la mano izquierda y nada.

Le pedí ayuda a mi esposa. Ella lo intentó con la mano derecha y luego con la izquierda, sin éxito. Probó con la boca; primero con la dentadura puesta y después sin dientes y aún nada.

Vino mi nuera y dijo,¿ a mi me van a enseñar?. Lo intentó en distintas posiciones y cada vez más estrafalarias. Tampoco fue capaz.

Llamamos a Susi, la vecina de enfrente. Empezó con las dos manos, luego pasó a hacerlo debajo del brazo y por último lo intentó apretándolo entre las piernas…  y nada.

El doctor estaba en estado shock escuchando lo que decía el anciano. ¿ Y fue Ud. capaz de pedir algo así a su nuera y a su vecina?.

-Si, Sr. Doctor…

Y NINGUNO FUE CAPAZ DE ABRIR  EL FRASCO

 

 

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